El pH en el entorno radicular desempeña un papel importante en la absorción de nutrientes. Especialmente en lo que respecta a la absorción de nutrientes nitrogenados, como NH₄⁺ o NO₃⁻. Para una absorción óptima de los nutrientes, el pH en el entorno radicular debe situarse en torno a 5.
Un cultivador profesional mide el pH del riego y el pH del drenaje, pero este último solo proporciona un valor medio de lo que ocurre en el sustrato y, por tanto, no refleja lo que sucede realmente en el entorno inmediato de las raíces. La medición del pH en la zona radicular ofrece una indicación más precisa de lo que ocurre localmente cerca de las raíces. En resumen, medir el pH más cerca de las raíces proporciona una representación más fiel de lo que realmente sucede en su entorno. Esto genera nuevos conocimientos y permite optimizar las estrategias de riego y de pH para mejorar aún más el crecimiento.
El gráfico muestra una representación práctica de una medición de pH en un cultivo de pimiento. Se observa claramente que, cuando las raíces reciben oxígeno, el pH aumenta, ya que el NO₃ vuelve a utilizarse como fuente de nitrógeno.

