El entorno radicular es crucial para el crecimiento y la resistencia de las plantas. El suministro de agua y nutrientes debe ajustarse de forma óptima a las necesidades de la planta. Un buen nivel de oxígeno en los sustratos es importante para la calidad general y la absorción de agua y nutrientes por parte de las raíces. Garantiza unas raíces más sanas, lo que permite a la planta resistir mejor a los hongos patógenos. El innovador sensor de oxígeno de Sendot ayuda a medir la cantidad de oxígeno en el sustrato, guiando así la búsqueda de la mejor estrategia de cultivo.
Estudio de caso: proyecto de optimización del oxígeno Cultivador de fresas
Para un cultivador de fresas, se controlaron parámetros importantes durante varios meses utilizando un sensor de oxígeno conectado a un ordenador climático con el objetivo de investigar cómo se relacionan el oxígeno en la losa, el riego y la irradiación y si se pueden introducir mejoras al respecto. Se seleccionaron dos días típicos para mostrar dónde existen oportunidades de incluir el oxígeno como parámetro de control.
A finales de enero, se da mucha agua por julio de irradiación (véase el gráfico 1). La consecuencia es que los niveles de oxígeno se mantienen bajos. Tras el primer riego, el contenido de oxígeno desciende a valores bajos. Entre el último y el primer goteo del periodo nocturno, el contenido de oxígeno aumenta lentamente.

Durante el periodo de mediados de febrero, la irradiación es alta y no se da demasiada agua por unidad de irradiación. El contenido de oxígeno desciende ligeramente durante el periodo de vertido, pero se mantiene a un nivel elevado (véase el gráfico 2).

En esencia, es importante conseguir el mayor contenido de oxígeno posible con un riego máximo y una CE óptima. Los dos gráficos muestran una clara relación entre el riego y la suma de radiación. Para optimizar la estrategia de cultivo, es necesario un buen equilibrio entre el riego, la suma de radiación y el contenido de oxígeno.
