Comprobar regularmente los niveles de oxígeno en el proceso del agua merece la pena. ”En un lado del invernadero se mide un nivel de oxígeno notablemente bajo en el agua. Para ello acude Erwin Gräfe, de Sendot. El sensor de oxígeno de la empresa mide sólo un 55% de oxígeno en el agua de riego de un lado del invernadero. Ahora bien, éste se encuentra al final de las mangueras de goteo, pero hoy en día se fabrican de tal manera que ya no se producen goteros obstruidos, sabe Robert. “La dosificación de este nuevo tipo de goteros es fiable”.”
Haga clic a continuación para leer el artículo completo.